21.8.11
24.6.11
Dora Salazar




Dora Salazar 1963 Alsasua tiene su taller en un antiguo caserío en el corazón de Alsasua, su pueblo natal. Vive en Bilbao y cuando siente necesidad de crear se retira a Alsasua. Es allí donde trabaja. Esta escultora es uno de los estandartes más singulares del arte en el Estado. Su trabajo ha sido ampliamente galardonado. Dueña de una gran capacidad creadora, Dora ha sabido pertrecharse de una sólida personalidad. Mediante un sentido irónico y un énfasis corrosivo y crítico fuera de lo común, ridiculiza costumbres y valores del modelo de vida contemporáneo. Sus piezas son livianas, sin peso, pero con gran impacto visual. En su obra manifiesta una profunda preocupación por la mujer y la femineidad. Es por ello por lo que su nombre ha sido ligado al de renombradas artistas como Katharina Fritsch, Hannah Collins o Rebecca Horn. En su última colección "Heroínas ficticias", Dora crea un escenario donde viven personajes de una irrepetible obra teatral. Estos personajes tienen vida autónoma y nos traen al recuerdo los robots de Pistoletto.
Tengo 36 años y llevo trabajando en esto más de doce años. Las premisas se han ido acumulando durante estos años. Desde mis inicios mantengo unos parámetros pero a través del tiempo han ido surgiendo otros nuevos. A nivel plástico o puramente representativo hay unas constantes. Lo precario me interesa, lo precario pero con fuerza, es decir, la dualidad entre la fuerza y la inestabilidad; la tensión y la armonía entre las cosas. Sobre el acabado no puedo decir lo mismo, ya que al principio era más osada y zarrapastrosa. Ahora con el tiempo me estoy volviendo más esteta. Luego el espacio lo voy alternando. A veces es como algo que los objetos no necesitan y otras veces es algo muy importante. En cuanto a la temática, he de decir que con mi trabajo me gusta contar cosas. No me gusta la idea del arte por el arte. No me interesa sólo el punto estético. En éste sentido también hay elementos que se repiten. Por ejemplo, ahora me veo trabajando con el cuerpo y la figura pero mis primeras piezas también eran figuras. Entonces eran más teatrales, más esperpénticas, una especie de marionetas. De cualquier manera lo humano estaba ahí. Luego, suelo intentar jugar con lo privado y lo público.
"Tener alas no es necesariamente volar" de Dora Salazar
9.5.11
Un artista vasco a Venecia




Mendizabal trabaja en el mismo estudio que cuando terminó Bellas Artes en la Universidad del País Vasco, en 1996. Y lo comparte con casi los mismos compañeros que entonces. Situado en un edificio industrial del barrio bilbaíno de Larraskitu, tiene un mobiliario muy rockero: una batería y un amplificador, ambos pintados, y al menos una guitarra con su funda. En ese espacio, el artista y sus amigos organizaban unas jornadas de documentales sobre músicos, desde Bob Dylan hasta los más cañeros. «No éramos más de veinte, pero lo pasábamos bien», recuerda este creador, que ha aludido en varios de sus trabajos a la «subcultura» del punk.
24.3.11
Mikel Lertxundi




Mikel Anjel Lertxundi Argoitia nace en la localidad vizcaína de Berriatua el 29 de enero de 1951. Nace un niño que jugará fabricando sus propios juguetes con madera, cartón, etc. y construyendo escenarios de juego con arcilla, previamente extraída en el campo. Nace un niño que sueña ser artista y que con tan sólo 11 años se cuestionará el "cómo vivir del arte".
o describiría el mundo mediante tres circunferencias concéntricas: en el núcleo, de color más intenso, el del hierro, incluyendo aquí todos los metales; a continuación más clara la de piedra y por último el que constituye la vegetación o dicho de un modo más simple y cercano a la escultura, la de madera.
Dondequiera que se necesite una base resistente, allí está la piedra. Cuando se necesita fuerza, en cambio, el hierro. Y para calentar y templar el entorno, la madera.Estos tres son siempre acompañados del agua, del aire y del fuego–representantes de la creación y destrucción– las constantes de nuestra existencia. Creación–Destrucción=Principio–Fin=Alfa–Omega. He aqui la clave de nuestra existencia.
Nada es sólo, nada más que algo. En cambio, con los complementos adecuados puede llegar a ser un todo.
La vida es una balanza que necista del equilíbrio.
Con un sólo elemento nunca es posible el equilíbrio.
La Naturaleza es equlibrada de por si. Somos los hombres los que con ignorancia (sobresabiduría) y despreocupación la desequilibramos.
Mikel Lertxundi.
28.11.10
Cristina Iglesias





3.11.10
Aitor Lajarin



http://www.aitorlajarin.com/
El trabajo de Aitor Lajarin (1977) se desarrolla principalmente en el ámbito de la pintura pero con una actitud abierta a otros medios, como la fotografía y el video, así como diferentes tipos de materiales y técnicas. En general su obra gira en torno al triángulo: "lugar, acción, personaje" creando pequeños fragmentos narrativos que a su vez forman conjuntos más amplios en los que el espectador busca claves para la comprensión de la obra, de su propio contexto sociocultural y punto de vista personal.
Licenciado en bellas artes por la UPV, la trayectoria de este pintor ha estado respaldada por numerosos premios. Lajarín ha recibido una beca del Artium por valor de 18.000 euros destinada a realizar proyectos fuera del País Vasco y el pasado año fue seleccionado por el Gobierno Vasco para la exposición Gure Artea. Otro de los galardones con los que cuenta en su haber, es el primer premio de pintura Juarena Art, de Barcelona.
En su exposicion en Victoria Gasteiz propone un ejercicio de deconstruccion 'Lost' y utilizando como soporte la fotografía, el vídeo y la pintura de diferentes formatos, este artista vitoriano muestra al público un proyecto formado por diferentes elementos en los que resulta difícil encontrar el argumento.
Sin embargo, Lajarín al ejecutar esta obra no pretende que el espectador quede perdido en su universo creado, sino que busca que cada uno de los visitantes cree su propia historia. «Yo ofrezco el material rodado, pero es el espectador el que tiene que hacer el montaje final. La exposición funciona como una instalación y las piezas forman un relato común», explicó
23.9.10
Txomin Badiola




Txomin Badiola nació en Bilbao en 1957. Estudió Pintura en la Facultad de Bellas Artes de esa ciudad, donde después sería profesor (1983?1989). En 1986 recibió el Premio de escultura del País Vasco y el premio Icaro al artista joven .Ha escrito numerosos artículos para revistas y textos para catálogos. Comisario junto a Margit Rowell de la exposición Oteiza. Mito y Modernidad para el Museo Guggenhein en Bilbao 2004 y New York 2005 y para el MNCARS en Madrid 2005. Actualmente vive y trabaja en Bilbao.
"Supongo que cada uno vive su vida. Nunca se me ha ocurrido pensar en esas cosas (inestabilidad, soledad, alienación) como temas artísticos. Cada uno de nosotros, de entre las muchas ficciones que nos representan al cabo del día, intenta descubrir algunos resquicios por donde algo de vida pueda colarse. El hecho de que esta circunstancia sea más o menos exitosa acaba definiendo un estilo de comportamiento. Supongo que si a usted se le sugieren todas esas cosas a partir de trabajos míos será porque algo compartimos en nuestra tarea de vivir. Realmente siempre he sido fiel a esa consideración de que lo que se busca no es comunicar algo, sino comunicar con alguien, no se trata de expresar alineación o inestabilidad sino que consigamos comunicarnos a través de algo, en este caso la obra, que evidencie que lo que vivimos es un sentimiento compartido. Txomin Badiola